THEE OH SEES – “Putrifiers II” – THEE OH SEES / TOTAL CONTROL split

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Género: Garage-Psych

Sello: In The Red

8/10

La portada más chunga de la banda de John Dwyer desde “Warm Slime” engaña, aunque a medias. Este puede ser el disco menos mortífero de los de San Francisco en cuanto a cuchilladas garajeras, pero sí hay chungadas en el disco, sí.

Si esperabas que este grupazo, poseedor de uno de los mejores ganchos de izquierda de los últimos años, no evolucionase demasiado para así quedarse como están, enormes en su frenetismo esquizoide, tras el gustito del arranque con “Wax Face” vas a ir descubriendo sorpresas que igual te dejan un poco frío si sólo le has dado bueno cera a su disco anterior. Han virado hacia un mayor jugueteo pop, ralentizado, melódico y con falsetes por doquier, pero amigos, esto ya lo habían hecho antes. Un repasito a su discografía lo evidencia: temas antiguos como “I was denied”, “Peanut butter oven”, “Sucks Blood” -en la que usaron sitares- o “The Sun goes all around” encajarían perfectamente en esta entrega -además, qué coño… sus primeras demos son casi folkies, y en “Castlemania” (2011) abundan los tiempos lentos-.

“Putrifiers II” es sólo menos psicótico, menos enfermizo, menos Syd Barret, con un desarrollo conceptual de su música que quizá haga menos justicia al nombre del grupo (viene de O.C., término médico que alude a los obsesivos compulsivos). Pero fondo y forma siguen intactos en el sonido cavernoso, crudo, alucinado. Tus colegas poperos seguirán diciendo que están zumbados. Todo en orden, vaya.

Los juegos velvetundergoundianos de “So Nice” sí son cosa nueva, y aunque no sabemos cómo encajarán en directo, son un gran añadido a su currículum. También el tema que da título al disco rompe moldes, con un tempo atrevidamente lento en el que las hechuras distorsionadas son más poderosas de lo acostumbrado, si cabe. No digamos en “Goodnight Baby”, lo más sorprendente –y qué bueno que lo más sorprendente sea casi lo mejor del disco- con ecos de las grandes bandas corales californianas de los sesenta más floridos (entre The Growing Concern y Buffalo Springfield). Y “Lupine Dominus” no hace más que demostrar que pueden hacer trallazos de muy diferentes formas, sin tener que acudir siempre al clásico chutazo adrenalínico arrollador.

No recomendaría “Putrifiers II” –por cierto, no hay “I”- para conocer por vez primera a Thee Oh Sees. Pero después del inmisericorde, devastador y ya totémico “Carrion Crawler / The Dream”, este era el disco perfecto para refrescar. Y aunque eso signifique que su valor es algo relativo, no deja de ser un álbum que demuestra una magnífica y jodidamente envidiable fertilidad creativa.

 

THEE OH SEES / TOTAL CONTROL – Split

Género: Garage-Psych-Postpunk

Sello: Castle Face

9 / 10

 

Seis discos en cuatro años, acompañados de otros tantos EP’s, son lo mucho que ha dado de sí este genial y genuino combo de San Francisco, para muchos avezados expertos en garaje –incluidos miembros de grupos de primer nivel en el género- la mejor banda en directo de la historia. Y para hacer justicia a eso mismo, a su directo, Thee Oh Sees han creado el misil que abre este split con los australianos Total Control. Si querías más cositas como “Opposition” o “The Dream”, aquí tienes este descomunal “Dead Energy” que parece querer jugar a las mentirijillas. Porque energía brutal es lo que inflama este temazo, al que sigue un “Corrupted Coffin” que ya conocíamos de “Castlemania” en otra versión que no llega a este nivel de chifladura espídica. El riff y los fraseos de Dwyer en “AA warm breeze” también llevan directamente al universo furibundo y compulsivo de “Carrion Crawler / The Dream”, y cuando parece que “Blood in your ear” va a ser una de sus idas de olla cacofónicas e informes, estalla un rock’n’roll de bote fácil que redondea su participación en este compartido.

Qué decir de Total Control. Un descubrimiento increíble. Son poderosos, altivos, no se andan con chiquitas en su búsqueda del post-punk más garajero del planeta, dotado de músculo y trastorno. Dan miedo. Con eso debería bastar para que te lances a buscarlos sin esperar más explicaciones.

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