Entrevista con THE MYSTERY LIGHTS

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La sala Moby Dick está completamente vacía, pero a Mike Brandon le da igual. Pega guitarrazos desaforados, grita, se contonea y salta como un poseso mientras toca un “Follow me home” que suena como un cañón. Cómo será el concierto, nos preguntamos, si la prueba de sonido ya está siendo una salvajada.

Un par de horas después una versión de “Ramblin’ Rose” cerraría uno de los mejores shows de la temporada en la capital, pero antes conseguimos que tres de los cuatro miembros del grupo se sienten a charlar sobre su disco de debut mientras ojean el número de Ruta66 que les acabamos de regalar. “¡Guau! ¡Ty Segall en la portada! -dice Brandon- ¡Así podré entretenerme aprendiendo español en los viajes!”.  “Eso ya lo veremos”, bromea su compadre Luis “L.A.” Solanos, el único que chapurrea nuestro idioma por ser “medio mexicano”. También nos acompaña el bajista Alex Q, no así Noah Kohll, un baterista de raza: “A mí no me preguntes tío, yo sólo toco los tambores”.

El grupo nació en Los Ángeles, donde grabaron el cedé “Teenage Catgirls & The Mystery Lightshow” y una casete llamada “At Home with The Mystery Lights”. Pero fue tras su traslado a Nueva York cuando la banda tomó su forma y nombre definitivos. Allí alquilaron un piso con sótano en el barrio de Queens, en el que están “viviendo la situación perfecta para un grupo -asegura Mike Brandon-, todos juntos en la misma casa, y ensayando todas las horas que queremos porque el sótano es nuestro. Tenemos vecinos, pero afortunadamente son buena gente y les gusta la música, así que no tememos ningún problema”. Por eso han alcanzado el nivel de compenetración del que hicieron gala en una Moby Dick que se abarrotó hasta los topes para recibirlos. Tal como explica su socio Luis “L.A.” Solano., “al pasar tantas horas juntos sabemos lo que van a hacer los demás antes de que lo hagan, ya funcionamos casi telepáticamente. Por eso a veces incluso creamos nuevas canciones en medio de los conciertos, improvisando hasta donde podemos, hasta que suena mal y tenemos que parar (risas)”.

¿Cómo os fue anoche en San Sebastián?

(Mike) En “don-ostio”, no, “don-ostia”, ¿se dice así verdad? Fue increíble, la gente se volvió loca y hubo mucho movimiento. Así es como nos gusta. Además, la ciudad nos pareció preciosa, aunque no vimos mucho.

¿Es la primera vez que venís a España?

(Alex Q) Sí, ninguna habíamos venido nunca, ni a tocar ni a hacer turismo. Estamos encantados.

(Mike) Es una putada no tener nada de tiempo. Esta mañana hemos podido dar una vuelta por la playa de Donostia, pero enseguida hemos tenido que mover el culo hacia aquí. El viaje en carretera ha sido muy bonito, pero me gustaría mucho poder explorar un poco cada ciudad que visitamos. Supongo que será una frustración inevitable. El tiempo es oro cuando estás de gira.

¿Y qué os parece esta sala?

(Alex Q) ¡Nos parece fantástica! Es como muy hogareña.

(Mike) Sí, de hecho lo estábamos comentando, que por ahora es una de nuestras favoritas en esta gira. Mola mucho incluso así, vacía (mira a su alrededor señalando la decoración), así que cuando esté llena de gente seguro que luce mucho mejor. ¡Y la prueba de sonido me ha dado muy buenas vibraciones!

Me da que preferís esto a un gran festival al aire libre.

(Mike) No te creas, nos molan ambas cosas.

(Alex Q) Es que en realidad tampoco estamos muy acostumbrados a tocar en grandes festivales. Nos encantaría ir a muchos más. Pero sé a qué te refieres, y en parte estoy de acuerdo con que The Mystery Lights es una banda que se disfruta más de cerca.

Sí, creo que vuestra música, e incluso vuestras letras se disfrutan más en la distancia corta.

(Mike) ¡Oh, gracias tío!

Las letras son muy importantes para ti ¿verdad?

(Mike) Mucho, como músico y como fan. Cuando descubro grupos nuevos, si sus letras me convencen llevan mucho ganado para conquistarme. Es que no es nada fácil cruzarse con buenas letras por ahí, por eso cuando las encuentro suelo entusiasmarme bastante (risas). Especialmente en las bandas de los sesenta, es dificilísimo dar con buenos letristas. En aquella época te podías encontrar con temazos brutales, potentísimos y crudos, pero con letras absolutamente espantosas. Hay muchas así en el “Nuggets”, por ejemplo.

La ciudad de Nueva York, donde ahora vivís, ¿ha podido moldear tu estilo como compositor o como intérprete?

(Mike) Nueva York tiene bastante que ver con mi estilo, pero no creo, o al menos yo por ahora no lo detecto, que sea por vivir allí. Es más por la pasión que siempre me han despertado los grupos de la escena neoyorquina, desde Velvet Underground a Television, Richard Hell, Ramones y tantas otras bandas geniales con las que crecí. Supongo que el entorno y las experiencias que vives terminan colándose en tu estilo, pero en mi caso, creo que en este sentido pesa más el bagaje histórico de la escena musical de la ciudad, que mi propia experiencia como habitante de Nueva York.

Antes has mencionado “Nuggets”, ¿qué otras recopilaciones os llevaron por el buen camino?

(Mike) ¡Muchas! Cuando todavía vivíamos en Los Ángeles conocí en una tienda de discos a un tío que tocaba el bajo, que era un experto en toda regla. Me prestó la serie Pebbles, los Back from the Grave, recopilaciones tejanas… todos esos grupos oscuros me volaron la cabeza y enseguida empecé a intentar sacar esos sonidos con mi guitarra. Quería ser tan salvaje como ellos, pasármelo tan bien como parecían pasárselo ellos, y tener ese aroma tan punk, porque en el fondo eran eso, punk. Billy Childish, y The Kinks hicieron el resto (risas).

¿Cuánto años tenéis?

(Luis) Yo tengo 29.

(Mike) 27.

(Alex Q) 27.

Lo digo por si la llegada de eMule online os pilló jovencitos, a algunos nos volvió locos la cantidad de recopilaciones a las que pudimos tener acceso.

(Luis) Para nosotros fue el Kazaa (risas). Y también nos volvimos bastante locos, pero nos cansamos pronto. Llegaba a ser abrumador todo lo que podías tener con unos clicks, demasiado diría. Es que tampoco somos muy fans de las tecnologías y tal… de hecho hemos empezado a usar redes sociales para el grupo hace un par de años como mucho.

Sé que sois fans de Aviador Dro, ¿cómo demonios llegasteis hasta ellos?

(Mike) Esa pregunta es para ti, Luis.

(Luis) Pues fue de casualidad, claro. Fue un día de estos que después de escuchar a una banda en YouTube te pones a navegar por la selección de artistas relacionados. Joder, ahora no me acuerdo de cuál fue el grupo que me llevó hasta ellos, pero el caso es que cuando sonó su tema me quedé flipado, nunca había escuchado nada parecido. El videoclip también era alucinante, así que busqué el resto de su material y se lo pasé a estos (mira a sus socios).

(Alex Q) Son muy, muy raros (risas).

(Luis) Únicos, diría yo (risas).

A mí me pasó algo parecido con vosotros. Mucho tiempo después de descubrir a Sharon Jones me dio por bucear en el catálogo de Daptone, y llegué hasta Wick Records, es decir, a vosotros.

(Alex Q) ¡Qué bueno!

(Mike) Estar en Daptone es un honor para nosotros, por su catálogo pero sobre todo por la calidad humana que hay en su equipo. Son los mejores.

(Luis) Y trabajan de puta madre, gracias a ellos nuestro disco lo está escuchando un montón de gente en todo el mundo. Se toman su tiempo para mimar cada lanzamiento, me gusta mucho cómo operan.

¿Cómo lidiaron con la muerte de Sharon Jones? Debió ser duro.

(Mike) Durísimo, tío.

(Alex Q) Al menos fue algo gradual y pudieron ir haciéndose a la idea.

(Mike) Pero lo bonito de la historia es que todo el equipo de Daptone pasó la última semana con ella en su habitación, cantando canciones a todas horas para acompañarla en su viaje. Si yo pudiera elegir cómo irme de este mundo, querría algo así. Me gustaría irme cantando con mis colegas.

Antes decías que Aviador Dro son únicos, ¿cómo habéis intentado serlo vosotros, dentro del género garage-psych?

(Luis) Yo creo que eso no se intenta, sale solo, y depende mucho de la conjunción de elementos, de quiénes están en la banda y cómo se relacionan entre ellos a nivel musical. Por ejemplo, la banda la empezamos Mike y yo, pero en cuanto entró Alex todo empezó a sonar diferente, más original. Las mezclas de influencias de los miembros lo son todo.

¿Tenéis gustos musicales muy diferentes?

(Luis) En algunas cosas tenemos gustos parecidos, pero luego hay otras en las que no tenemos nada que ver. A unos les gusta el hip hop y a otros no, a unos les gusta el jazz y a otros no, incluso hay quien le da al tecno duro, pero no diremos quién (risas).

¿Tenéis bandas paralelas?

(Luis) Yo sí, tengo otro grupo en Nueva York, de punk-rock. Luego te doy un siete pulgadas que hemos traído.

(Mike) Los demás no tenemos más grupos. A mí a veces me gusta grabar canciones en solitario, en plan baladas y tal, pero sin otra pretensión que la de divertirme.

¿Y cuándo llegará el siguiente disco de The Mystery Lights?

(Mike) Pues antes de lo que te imaginas, porque acabamos de empezar hace unos días el proceso de grabación. Ya tenemos cuatro temas terminados, y en cuanto terminemos esta gira grabaremos otras dos para publicar un EP este año.

¿Qué es lo que más os está gustando de esta gira?

(Luis) Estar fuera de Estados Unidos mientras Trump toma el poder (risas).

Habéis flipado mucho, imagino.

(Mike) Sí, es lo que tiene vivir en las costas, ya sea la este o la oeste, estamos en una burbuja liberal y al no tener a nadie en tu entorno que vote por él, te quedas de piedra cuando ves los resultados de la elección. Somos una minoría, eso está claro. Cuando viajas a los Estados del interior, con todas esas sectas cristianas y demás, es cuando te das cuenta de lo que es el país en realidad.

(Luis) Lo peor es que hay mucha gente que no es necesariamente racista, ni homófoba, pero que le ha votado porque no quiere pagar impuestos. Es una alianza entre el conservadurismo económico y el conservadurismo moral que da bastante miedo. Porque los que dan más miedo son los que rodean a Trump, no él mismo.

ENTREVISTA POR NACHO SERRANO PUBLICADA EN RUTA66

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