LOUISIANA: «Si lo convierto en canciones, el dolor pierde su naturaleza fantasmagórica»

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Esta noche debuta en Madrid (Costello Club, 22:00, 6 euros, 8 en taquilla) esta banda cuyo núcleo duro está formado por los zaragozanos Ana Muñoz y Luis Cebrián, a quien conocimos en una noche de farra en su ciudad tras el concierto de arranque de gira de Amaral. La contracción de sus nombres no es cosa baladí, como comprobamos en la estupenda colección de canciones de onda (no sólo) folk americano que contiene su primer EP homónimo. Ella es la encargada de responder a HRB.

¿Cómo anda de salud la escena de música zaragozana? En la noche que conocí a Luis también conocí 3 o 4 grupos muy interesantes…
Ignoro si Almas Mudas, Amaral, Big City, Bigott, Bronski, Copiloto, DeVito, El Brindador, El Niño Gusano, Experimentos In Da Notte, Guisante, Héroes del Silencio, Kyoto, La Costa Brava, Minerva, Mister Hyde, Muy Poca Gente, Niños del Brasil, Picore, Sheriff, Tachenko o The Fractal Sound gozan de buena salud. Guisante se constipa cada dos por tres, pero del resto no sé.

Gran respuesta… Escuchando vuestras 7 canciones se reconocen muy diferentes paisajes sonoros. En mitad de viajes evocadores muy folkies, a veces llegan ecos de cuerdas tipo Radiohead, otras veces más oscuros aún (en el primer tema por ejemplo) y el resultado es muy especial, ¿esto es fruto del trabajo de combinar vuestros gustos, o de una complicidad natural de vuestras personalidades? ¿alguna vez os ha gustado alguna de las comparaciones que hayan hecho periodistas o fans, con otros grupos?

Con respecto a la primera pregunta, sí. Musicalmente existen puntos en común entre ambos (Radiohead es un ejemplo), pero creo que el sonido de Louisiana resulta más de la combinación de nuestra experiencia individual y de la suma de contrarios, de personalidades muy marcadas y opuestas. Con respecto a la segunda pregunta, no suelen gustarme. Sin embargo, entiendo que a quien corresponde establecer comparaciones es a periodistas y “fans” y que también en este caso responden a su experiencia individual. Dependiendo de la cultura musical de cada cual se establecen unas u otras referencias, lo que cada persona escucha lo condiciona a la hora de establecer comparaciones. Como diría Ludwig Wittgenstein: “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi conocimiento”. Y eso es así.

¿Cómo es vuestro proceso de composición de canciones? ¿Os repartís el trabajo o lo hacéis juntos?

Yo compongo melodía y letra, que comparto con Luis. Juntos arreglamos la canción, Luis quien se encarga de proponer algún cambio de acordes, de estructura… en virtud de lo que la canción nos pide. Él viste las canciones que después revestimos con la banda. Aunque últimamente hemos probado a componer también desde el local, juntos. Hay alguna canción que ahora forma parte de nuestro repertorio y que nació así.

Ana, como cantante ¿qué artistas te han influido? ¿Te van cantautoras sixties tipo Vashti Bunyan?

Supongo que si dejara caer algunos nombres, pertenecerían a artistas o grupos por los que me gustaría haber sido influida y no sería fiel a la realidad. Sucede un poco como en la anterior pregunta. Pero en general no me van las cantautoras y no suelo escuchar música hecha por mujeres, aunque existen excepciones, claro.

Lo más fácil sería describir tu voz como “dulce”, pero a mí me inspira más algo así como “doliente”, referida al dolor que se siente al ser muy sensible en un mundo como el que tenemos entre manos. ¿Eres una persona sufridora, o como me ha dado la sensación, sabes controlar bien esos sentimientos para transformarlos en algo positivo?

Yo para ser feliz necesito transformar el dolor en algo “positivo”. Quizá no es que sea más sufridora que tú o que quien vaya a leer esta entrevista (de hecho, si no compartiéramos lugares comunes como el dolor, no habría quien “consumiera” arte), sino que necesito expresar lo que siento para contrarrestar la angustia. Para poder salir a la calle sin ese peso que ahoga y hacer vida normal. Si lo convierto en canción, el dolor pierde su naturaleza etérea y fantasmagórica, se concreta en algo que se puede “tocar”. Y eso, tocar, resulta altamente sanador. Hacer música me ayuda a congraciarme con este mundo que tenemos entre manos y con el que, desde luego, habría que utilizar guantes en muchos casos.

¿Te consideras una cantante muy espontánea e intuitiva, o eres calculadora en el sentido de buscar la nota perfecta a conciencia?

Cuando necesito expresar algo y me siento en la cama con mi guitarra, comienzo un proceso que en ese punto es absolutamente espontáneo e intuitivo. Entonces no pienso más allá del desahogo, no hay cabida para otra cosa. En el trabajo con Luis, ese segundo punto del proceso, existe un margen para el cálculo y el hecho de arreglar la canción a conciencia. Sin embargo, no ansiamos la perfección… es otra cosa que tiene que ver con lo que cada canción pide. La perfección es la mayor de las taras.

¿El trabajo de Luis se supedita al protagonismo de la voz, o también marca la melodía de forma que sea ella la que se adapte?

La voz de Luis juega un papel muy importante en nuestra música. Nunca hay que infravalorar las cosas “pequeñas” como los coros, porque son los detalles lo que marca la diferencia. Personalmente, uno de los puntos álgidos de nuestros ensayos o nuestros conciertos tiene lugar cuando ambos “empastamos” voces. Y eso es algo que sí trabajamos en el local, que no traigo de mi habitación ya hecho.

¿Qué expectativas tenéis del concierto en Costello? ¿Esperáis llenarlo y que quede gente fuera?

No… eso sería muy cruel por nuestra parte ☺. Debemos ser realistas, se trata de nuestro primer concierto en Madrid como banda, sin ser el “artista invitado” de un grupo. Hemos estado trabajando mucho (tenemos infinitas ganas de tocar en directo con la banda) y afortunadamente contamos con gente muy promo-fesional. Pero… son pocos los conciertos a los que se asiste “masivamente” y nosotros un grupo que está empezando. Para mí, resulta muy emocionante y reconfortante comprobar que en todos los conciertos hay caras nuevas y que algunas de ellas repiten. Por eso, esta noche me encantaría mucho reconocer esas caras y conocer otras nuevas que ojalá repitan. Me conformo con eso, que no es poco, y con disfrutar del concierto como si el Apocalipsis zombie estuviera a la vuelta de la Costello.

¿Cómo fueron vuestros conciertos en El Sol y Moby Dick (como teloneros)?

Supusieron nuestra primera toma de contacto con el público de Madrid. Del concierto en la Moby Dick hace casi un año y fuimos invitados por Le Traste. Del concierto en El Sol hace unos seis meses y desde entonces hemos pasado tantas tardes en el local de ensayo que también queda lejano. Quiero pensar que hemos mejorado como compositores e intérpretes y que estamos un poquito más cerca del sonido que nos gustaría a alcanzar con Louisiana. Por eso tenemos tantas ganas de tocar esta noche. Y porque estrenamos banda. Ah, en aquella ocasión cerramos la gira de Los Pedales.

¿Quién os acompaña en directo? ¿Se puede decir que la banda sois dos personas que reclutan amigos para el directo?

Luis y yo solemos afrontar la mayoría de conciertos como dúo pero siempre que las circunstancias nos lo permiten contamos con nuestra banda, al completo o no: Dani (batería), Mauro (percusiones, teclados, otros instrumentos) y Juan (bajo). En el caso de Dani, Luis y él son amigos desde la infancia y, desde que nos conocimos, una de las personas a las que más aprecio. Luis y yo no entendemos esto sin que haya afecto y cariño entre todos los miembros. Para mí es muy importante el sentimiento de grupo. Y la motivación. Por eso estamos tan contentos con la banda, porque admiramos a Mauro y a Juan como músicos y, a pesar de llevar muy poquito tiempo ensayando con nosotros, congeniamos a la perfección. Cabe decir que nos conocíamos previamente, son miembros de un grupo llamado The Fractal Sound que nos encanta.

¿Tenéis nuevos temas, o que estén en proceso, para sacar algo en 2012?

Sí. E infinitas ganas de entrar al estudio de grabación, algo que sucederá en los primeros meses de 2012. Dicho estudio volverá a ser La Cafetera Atómica de Zaragoza y nuestro productor Rafa Domínguez de nuevo.

¿Qué os ha aportado el premio al “Grupo con Mayor Proyección de Aragón” en los XII Premios de la Música Aragón?

Nos encantó recibir ese premio. Que alguien considere que tienes proyección es lo mejor que te puede suceder. La mención llegó en un momento en el queríamos salir fuera de Zaragoza y en ese sentido creo que fue un buen aval. Me temo que, cuando en la próxima gala me toque entregar “la corona” a otro grupo, me va a pasar como a las misses: que no voy a querer.

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