Crítica – JAVIER DE TORRES & EL TRIO SENTIMIENTO “Dow Jones no es un cantante”

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Género: Bolero-Pop-Fusión

Sello: Boa Music

PUNTUACIÓN: 7

El inclasificable cantautor Javier de Torres edita su séptimo elepé, lazándose a tumba abierta por territorios inexplorados, el son y el bolero, acompañado en esta ocasión por El Trío Sentimiento (Daniel Chávez, Alexander Álvarez, Alex Rivera) siempre con la mordacidad y el sarcasmo por bandera.

Tras ponerse “Insolente”(2008), justo al empezar la crisis, no dejar títere con cabeza y recordarnos después “Las Grandes ambiciones”(2010), un exquisito trabajo con el abrazo de violines y cuerdas varias (una sesión de ‘bondage’ para ir matando el tiempo), implorando más tarde: “Inspiración vuelve”(2011), curiosas versiones de sus artistas de cabecera, vuelve por la puerta grande el ‘efant terrible’ de la canción más iconoclasta y voluntariosa.

Con aire tremendista y melodramático se zambulle ahora en la música latinoamericana, como quien se lanza de cabeza al acantilado de Luis Miguel, bajo la perspectiva de los espejos del Callejón del Gato. Javier de Torres, abogado en ejercicio, especialista en derechos de autor, se marca su particular ajuste de cuentas en tonadas como estiletes que se clavan bien hondo en el imaginario colectivo y en los vicios de un país acostumbrado a vivir por encima de sus posibilidades. De este modo, pone sordina y una fina puñalada a los años de Aznar en la paródica “Gabana” donde el protagonista, un pijazo que trabaja como gris burócrata para la FAES (esa fundación sin ánimo de lucro cuyas siglas coinciden con aquel funesto partido de yugos y flechas, hoy convertido en hazmerreír de facciones patéticas y enfrentadas) recuerda con nostalgia sus años mejores: la oprobiosa foto de las Azores y otros momentos para olvidar de nuestra desdichada historia reciente, recordando que la tentación está a la vuelta de la esquina: “El diablo en Medellín”, la chacha colombiana que le engatusó y le hizo perder su gran-amor-rubio-platino o “La chica de la promoción” de la que se enamoró en un sueño infantiloide y estúpido.

Acompañado por Daniel y los Alexanders, queda claro que “Dow Jones no es un cantante” y que “Delilah es una gran canción”. Nihilismo y sarcasmo a manos llenas, elaborado con Tres cubano, requinto, shaker y guitarra española. Una cínica mirada con todo el sentimiento del Caribe. Y un último apunte negro y existencialista de la miseria cotidiana: ‘Deterioro, enfermedad y muerte / eso es vivir’, seguro que se nos atraganta “El pastel de manzana”. El futuro es incierto y las condiciones ambientales, miserables. “Las Cajas negras” a punto de cantar la verdad. Ay si los Panchos levantaran la cabeza.

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