Informe IFPI: Las ventas de música digital ya igualan a las físicas a nivel mundial

por

La confluencia entre las ventas de música digital y formatos físicos era solo cuestión de tiempo y ha acabado finalmente por producirse en 2014. Los ingresos de la industria discográfica por descargas y streaming de canciones ascendieron durante el ejercicio pasado a 6.850 millones de dólares (6.450 millones de euros) en todo el mundo, una cifra que ya supera ligeramente los 6.820 millones de dólares (6.424 millones de euros) que se despacharon en cedés y discos de vinilo. En términos globales, la música grabada generó un negocio de 14.970 millones de dólares, lo que representa una ligera contracción de 4 décimas porcentuales respecto a los 15.030 millones contabilizados a lo largo de 2013. Así consta en la nueva edición del Digital Music Report, el informe anual que elabora la Federación Internacional de la Industria Discográfica (IFPI) sobre el sector.

El estudio relativo al comportamiento de la industria fonográfica durante 2014, presentado esta mañana en Londres, revela que la música digital y los soportes físicos representan un 92 por ciento del negocio (con un virtual empate del 46 por ciento entre ambos conceptos). Los derechos de comunicación pública (6%, 950 millones de dólares) y de sincronización (2%, 350 millones) completan la tarta de ingresos para el sector, que logra estabilizarse gracias a la multiplicidad de formatos y ofertas para los aficionados de todo el mundo.

El panorama global no es del todo homologable al caso específico español, pues las ventas físicas aún superan con cierta holgura a las digitales (58 frente a 42 por ciento) y la mejoría en los ingresos, del 21,2 por ciento, solo se explica tras doce años consecutivos de pérdidas. Los ingresos físicos aún son muy superiores a los digitales en el caso de tres grandes mercados internacionales, los de Japón (78 por ciento), Alemania (70%) y Francia (57%). Y la venta de vinilos ha crecido en casi un 55 por ciento a nivel mundial, hasta representar unos ingresos de unos 350 millones de dólares (un 2 por ciento del total de la facturación). Puede parecer una cifra modesta, pero el LP era un formato prácticamente extinguido hace tan solo cuatro años.

La pujanza del negocio digital presenta, a su vez, reajustes internos, según la información facilitada por la IFPI. Los servicios de streaming (escuchas online, sin que el archivo resida en el ordenador del usuario) avanzan de manera imparable mientras que las descargas se contraen significativamente (un 8 por ciento menos). Se estima que ya hay 41 millones de melómanos en todo el mundo que abonan mensualmente una cuota para acceder a los servicios premium de Spotify, Deezer, Napster y similares, lo que representa un incremento del 46,4 por ciento en el número de suscriptores. Y las perspectivas son aún más alentadoras de cara a 2015, año en que deberían ponerse en marcha otras tres importantes modalidades de pago: Music Key de YouTube, TIDAL que promueve el rapero y productor Jay Z y el servicio de suscripción largamente anunciado por Apple. Paralelamente, los usuarios habituales de las versiones gratuitas de estas plataformas de streaming sumarían otros 100 millones.

La extensa nueva entrega del Digital Music Report incluye también un amplio sondeo sobre hábitos de consumo digitales en los 13 principales mercados del mundo, entre ellos España. Este trabajo revela que el 69 por ciento de los internautas consume habitualmente música de forma legal, ya sea en modalidades gratuitas o de pago. Además, la pujanza de los consumidores más jóvenes arroja otro dato muy llamativo: el 38 por ciento de los usuarios de Internet prefiere escuchar música online antes que disponer del CD físico o del archivo descargado en su ordenador. El dato negativo se encuentra en ese 20 por ciento de internautas que aún recurre a servicios ilegales, como las plataformas de intercambio p2p, para acceder a archivos musicales. Este porcentaje casi se duplicaba en el caso español, según las últimas estimaciones de Promusicae al respecto.

IFPI también ha calculado de qué manera han variado los ingresos de los artistas musicales con la reordenación de la industria y la creciente pujanza de los servicios online. En contra de lo que pronosticaban algunas voces, el progresivo crecimiento de la industria digital no ha menguado los ingresos de los creadores: mientras las ventas totales de música bajaron un 17 por ciento en los últimos cinco años, la remuneración a los artistas (adelantos y royalties) se contrajo en solo un 6 por ciento en idéntico periodo. Con todo, IFPI alerta en este sentido sobre las escasas retribuciones que YouTube, siendo posiblemente el medio de acceso a la música más popular, y demás plataformas de vídeos están satisfaciendo a los productores fonográficos: solo 641 millones de dólares durante 2014 (frente a los 1.600 millones de las plataformas de streaming). La presidenta de IFPI, Frances Moore, ya ha avanzado su voluntad de “regular” esta situación “anómala”.

Taylor Swift, la más escuchada del año

Por último, el Digital Music Report aprovecha para ofrecer las estadísticas sobre la música más escuchada y vendida en todo el mundo a lo largo del ejercicio recién concluido. Y el disco más demandado a lo largo de 2014 fue Frozen, la banda sonora de la película de Walt Disney, que despachó cerca de 10 millones de ejemplares (físicos y descargas). Muy lejos queda 1989, de Taylor Swift, en segunda posición con 6 millones de unidades vendidas. Los puestos de honor los completan X, de Ed Sheeran (4,4 millones); Ghost stories, de Coldplay (3,7); In the lonely hour, del debutante Sam Smith (3,5) y FOUR, de One Direction (3,2).

En la clasificación de canciones, para la que se computan las descargas y las equivalencias en streaming (250 escuchas online se equiparan a una descarga en España), los máximos honores recaen en Happy, el contagioso éxito de Pharrell Williams, con 13,9 millones de ventas. Cerca se ha quedado Katy Perry, que ha colocado 13,2 millones de Dark horse, mientras que John Legend acredita 12,3 millones con All of me y Meghan Trainor (All about that bass), Idina Menzel (Let it go) y Pitbull con Ke$ha (Timber) completan el sexteto de privilegio. En este apartado de canciones se cuela un artista español, Enrique Iglesias, gracias a la extraordinaria acogida de Bailando: sus 8 millones de ventas le sirven para colocarse en el décimo puesto a nivel mundial.

Por último, IFPI confecciona también un ranking global para el que se suman todos los formatos y modalidades (físico, digital, streaming, YouTube…) de la discografía completa de cada artista. Y esta especie de clasificación de clasificaciones la encabeza la cantante de Pensilvania Taylor Swift, que a sus 25 años logra ponerse por delante de, por este orden, One Direction, Ed Sheeran, Coldplay, AC/DC, Michael Jackson, Pink Floyd, Sam Smith, Katy Perry y Beyoncé.

‘Global realease Day’

En cualquier caso, la industria del disco confía en 2015 reactivar su presencia en el mercado gracias a la implantación de los viernes como fecha única para el lanzamiento de novedades en todo el mundo (hasta ahora, cada país elige días diferentes de la semana para publicar los nuevos álbumes y sencillos). Esta sincronización global entrará en vigor el 10 de julio de 2015 y pretende evitar discriminaciones entre mercados (algunos aficionados podían disfrutar antes que otros de sus artistas favoritos, en función del lugar de residencia) y potenciar las campañas de promoción de cara a los fines de semana, los días por antonomasia más propicios para el ocio y la cultura.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*