MANU CHAO se toma su revancha madrileña (crónica del concierto en Cultura Inquieta)

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Manu Chao 02Tras la desapacible y desafortunada actuación de artista hispano francés el año pasado en Rivas, MANU CHAO se sacó la espina protagonizando uno de los recitales más sembrados del año en curso, dentro del Festival Cultura Inquieta de Getafe… Lo tengo escrito por activa y por pasiva. El rock es de secano, como las cosas buenas de la vida, que se disfrutan mejor en periodo estival. Con buen tiempo y luna llena (a ser posible entre buena compañía y con un mejor licor entre manos) se goza una barbaridad.

Cuando cuadran los astros y la temperatura es la adecuada salen grandes recitales. Una reflexión por otra parte bastante obvia pero a veces lo más evidente no sigue la lógica de las cosas y del sentido común. Malo es tener que subrayar a estas alturas lo indiscutible: si los conciertos son de regadío, con lluvia y mal tiempo, al personal le toca fajar con las adversidades y va muy sufrido, como diría el bueno de Rosendo.

En plena gota fría, el año pasado Manu Chao protagonizó un evento muy desdibujado. Pueden recordarlo en la crónica que ofrecimos:

http://www.hereunidoalabanda.com/2013/05/22/la-desventura-de-manu-chao-cronica-del-concierto-en-madrid-17-mayo/

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Este año el verano se ha hecho de rogar pero cuando el calorcito ha hecho su aparición, el polifacético artista se ha marcado una de las mejores descargas del año en medio de una plaza abarrotada, pero sin agobios, donde los asistentes podían moverse a su antojo y saborear de todos los servicios añadidos que ofrece el Festival Cultura Inquieta de Getafe, entre ellos unos ricos puestos de gastronomía, donde no faltaron nutritivos bocatas (no los cutre-sandwiches al uso que se estilan en este tipo de encuentros) y delicatessen varias, por haber, hubo hasta un puesto de sushi… y de juguetes eróticos.

En una velada muy propicia para el baile y las reivindicaciones políticas más necesarias (la causa saharaui y la palestina adquirieron rápido protagonismo por derecho propio), los franceses Kímbala calentaron a la audiencia con sudorosa pachanga, hasta que hizo aparición nuestro protagonista, rodeado de un combo a la altura, sus compadres Majid Fahem a la guitarra, Jean Michel Dercourt al bajo y David Bourguignon a la batería, unos músicos que llevan toda la vida al lado de Radio Bemba., pero esta vez si incluyeron sección de vientos y no escatimaron en presencia escénica, invitados de altura y recursos técnicos (el equipo de sonido tiene mucha calidad y está muy bien distribuido, el Festival está sonando de lujo…) para alegrar al respetable y cuajar un show redondo y bien hilvanado.

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La Ventura echaba a andar al son que marca “El viento” en un medley donde “Se fuerza la máquina” (Gato Pérez) en medio del grito cardinal: ‘Arriba la luna oea’. “Luna y sol” como único abrigo en la carretera, antes de lanzarse a tumba abierta con “Clandestino” y esos versos que entran a cuchillo: “Solo voy con mi pena, sola va mi condena, correré mi destino para burlar la ley, perdido en el corazón de la grande Babylon, me dicen el Clandestino por no llevar papel, yo soy el quiebra ley: Africano clandestino, Argelino clandestino, Nigeriano clandestino, Boliviano clandestino, Peruano clandestino, Marihuana ilegal…’. Toda una declaración de intenciones de la suerte que deben correr los desheredados  en este falso paraíso europeo, en esta falsa democracia que se dice heredera del antaño estado del bienestar. “La vida Tómbola” de ir dando tumbos y de sobrevivir a duras penas, mientras Manu Chao se pregunta “¿Qué hora es en Washington?”.

La patchanka ya late a cien a estas alturas y los versos se van mezclando con un ritmo incontestable: “Me gustas tú” / “Qué pasó?, qué pasó?” hasta las amargas lágrimas de “Rainin’ in paradize”, ‘es un mundo dificile, de felicidad incierta…” y un grito desesperado: ‘que haya balance, que haya equilibrio’, aunque a veces no depende de nosotros, ‘Tan lejos y tan cerca” como en la película de Wim Wenders, ‘soy de otro mundo, soy de otro viaje, Cuatro Caminos…” recuerda Manu Chao a propósito de sus orígenes galaicos, antes de emplearse a fondo con “King Kong Five” de Mano Negra, el rap de “Listen to the beat” entremezclado con “Politik kills” en feliz mestizaje antes de marcarse un tema en francés a pachas con sus paisanos Kimbala y entonar “Welcome to Tijuana” mientras “El viento” azota de nuevo…   Primera parada para tomar aire, más dosis de patchanka “Por la carretera” y unos bises realmente radiantes, comenzando por “Desaparecido”, mientras nuestro héroe se pregunta ‘¿Cuándo llegaré?’ para pisar con garbo a continuación “La rumba de Barcelona”, rambla pa’qui, rambla pa’lla, mientras aúlla sus deseos: ‘Que no pare la rumba…’, toda la vaina y los tambores de la rebelión para enjuagar la amargura, todo es “Mentira” en este mundo tan vacuo y tan falso, gobernados por la mafia financiera internacional. “Lágrimas de oro” como prólogo a “La Mala vida “de Mano Negra, que desata el éxtasis entre el personal.

Rodando “Por el suelo”, manifiesto zapatista en contagiosa comunión, ‘pachamama te veo tan triste…esperando la última ola, cuídate no te vaya a mojar, por el suelo camina mi pueblo, escuchando la última rola, mamasita te invito a bailar…’. Tercera parada de la noche antes de presentar al invitado de lujo: Fermín Muguruza, que se marca junto al combo un rabioso “Dub Manifiest”, más las celebérrimas “Gora Herria” y “Sarri Sarri” con la peña enloquecida en puro éxtasis de felicidad y danza febril. Cuando el entorno es propicio y las circunstancias acompañan, La Ventura es máxima. Huelgan las palabras. Esperamos repetir pronto la experiencia.manu3

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