Magisterio setentero: Crónica del concierto de ULI JON ROTH + Stingers (sala Shoko)

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1Noche de escorpiones, con notable sabor a Deja-Vu, en la recién estrenada y coqueta discoteca SHOKO LIVE. Uli Jon Roth, maestro de otro tiempo, protagonizó una velada sobrada de virtuosismo que desgranamos a continuación…

Al final se pudo salvar el concierto, programado inicialmente en la Sala Caracol, y que esa misma tarde, a contrareloj se trasladaba a la vecina sala SHOKO LIVE !! de la Calle Toledo nº86. Pocas horas antes nos enterábamos de la enésima clausura (esperemos que por poco tiempo) de nuestra querida Sala Caracol, sometida al capricho, arbitrariedad y persecución municipal. Un tema donde llueve sobre mojado y del que hemos dado cumplida cuenta en este hermoso portal. Nos produce una infinita indignación y un sordo cabreo el tratamiento que los responsables del Ayuntamiento de Madrid otorgan a la cultura en general y al rock’n’roll en particular. Claro que para ellos esto no es cultura, sino polución sonora, gente de mal vivir a la que hay que erradicar… De otro modo, no actuarían de forma semejante. No quiero extenderme más, a buen entendedor, sobran las palabras.

Como iba diciendo, la coqueta sala SHOKO LIVE !! acogió una noche de rock duro con muchos visos de nostalgia. De entrada, los teloneros, los sevillanos STINGERS calentaron el ambiente con seis míticas piezas de la banda de Dusseldorf, mientras parte del personal (que no se había enterado del cambio de sala) se desplazaba desde la Caracol a la céntrica Shoko, cuyas ubicaciones están relativamente cercanas. Un paseo desde Embajadores a Puerta de Toledo, por la ronda del mismo nombre, apenas medio kilómetro para mascullar la mala hostia y jurar en arameo (por el cierre de la Caracol) y ante el actual rumbo de la política municipal, llena de inmundicia con efectos de destrucción cultural másIVA . Quien esto lea, le propongo una fácil solución: con su voto en las próximas elecciones europeas puede cambiar muchas cosas. No digo más. A STINGERS, que comenzaron muy temprano, sobre las ocho y media de la tarde, solo les dio tiempo de esbozar las míticas: “Coming home”, “Bad boys running wild”, “Rhythm of love”, Blackout”, “Big city nights” y “Rock you like a hurricane” ante una audiencia escasa que se frotaba los ojos ante el parecido físico de los sevillanos con la banda original. Media hora en el parnaso. Esperamos que repitan pronto con mucho más minutaje para desarrollar su alucinante show.

Lo de ULI JON ROTH fue harina de otro costal, el magisterio de un caníbal de las seis cuerdas, un tiburón del 2rock’n’roll setentero que a lomos de su legendaria SKY GUITAR impartió una verdadera cátedra de cómo de debe tocar el instrumento. De inicio, la estupenda “All night long”, más las no muy conocidas “Longing for fire” y “Sun in my hand” marcaron el rumbo de por donde se iba a desarrollar la velada. Estas dos últimas piezas, pertenecientes al rutilante elepé “In trance”(75) dieron paso a las sinuosas “The Sails of Charon” y “Drifting sun”. Los que habíamos ido a escuchar el “Tokyo Tapes” dimos entonces con nuestro gozo en un pozo, pues la función iba de otro palo, de rock virtuosista, envuelto en piezas no tan populares pero que dejaban boquiabierto al personal, haciendo palidecer de envidia al más pintado. Roth, rodeado de una banda escandinava de cuidado, se debía sentir como un semi-dios teutón sobre las tablas. Solo el cantante italiano, Piero Leporale, un tipo con la melena encrespada, y unos tonos vocales a medio camino de Ronnie James Dio y Klaus Meine, parecía llevar la contraria con sus poses a sus arios acompañantes (Ali Clinton y Niklas Turmann en las guitarras de ritmo, Uli W. Ritgen al bajo y Jami Little a la batería).

“Drifting sun” y otras piezas que no apunté en la libreta, pero que me sopló un colega: “Polar Nights” y “Dark lady” dieron a paso a las gemas que todos esperábamos, las maravillosas, estremecedoras y desgarradoras baladas “We’ll burn the sky” e “In trance”, diamantes rutilantes donde los haya, que brillaron locamente, mientras el respetable -cuyo aforo ya se situaba sobre los tres cuartos de capacidad del local- enloquecía de gusto ante semejante demostración de poderío guitarrero. La master-class continuó al ritmo de “Fly to the Rainbow” y “I’ve got to be free” del disco “Taken by force”(77), que se despachó nuestro protagonista con grandes bocados inesperados. En los bises, “Pictured life” y “Catch your train” nos regalaron una pequeña ración de los clásicos más rocanroleros que habíamos venido a buscar y como despedida, las soberbias “All along the watchtower” de Hendrix (la canción la escribió originalmente Bob Dylan) y “Little wing” pasadas por la licuadora del genio bigotón. Nos falto sacar el pañuelo y entonar el consabido “oe oe”. Por lo demás, un encuentro para recordar mucho tiempo. Uli Jon Roth se doctoró (para quien no lo supiera) como uno de los grandes guitarristas del ROCK de toda la vida.

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