La percusión invade LA CASA ENCENDIDA

por

Los primeros días del próximo año 2013 Drumming llevará la percusión en su faceta más original y vanguardista a La Casa Encendida.

Entre el 2 y el 4 de Enero, a razón de dos actuaciones diarias, pasarán por el ilustre patio del recinto madrileño el británico Neil Turpin (Bilge Pump, Polaris, Baby Harp Seal, o Quack Quack), el fundador de Einstürzende Neubauten N.U. Unruh,  el francés Jason Van Gulick (colaborador habitual de Carla Bozulich), la pintora Lucy Stein junto con el batería de Trembling Bells Alex Neilson, Seb Rochford (conocido por su proyecto Polar Bear) y el inquieto Chris Corsano (colaborador entre otros de Ben Chasny, Thurston Moore, Kim Gordon o Björk).  Además, las mañanas del 2 y el 3 de Enero también habrá espacio para los más pequeños con Drumming Kids, un espectáculo didáctico alrededor de la batería ofrecido por el Betunizer Marcos Junquera (ha tocado para gente como Damo Suzuki, Ora Cogan, Negro, Paula Frazer, Laetitia Sadier o Daniel Johnston) junto con el batería alicantino Héctor Bardisa, quien en la actualidad reparte su tiempo entre los también alicantinos FlyingPigMatanza (con un nuevo disco en B-Core) y acompañando a Ainara Legardon.

In the Beginning There Was Rhythm. Mucho antes de que la comunicación verbal existiera, el acto percusivo ya estuvo ahí. Para ahuyentar los espíritus, para llamar a la caza o para atraer la suerte mediante elementales rituales tribales, los sonidos de las percusiones primitivas ocuparon una parte importante en la vida social. Pero con el nacimiento de la música y el advenimiento de los instrumentos capaces de construir melodías, la percusión quedó relegada a un rol secundario; un papel que el mundo moderno sólo excepcionalmente ha sabido restaurar. Drumming pone de manifiesto la relevancia de un instrumento al que –desde el latido del corazón a los primeros impulsos rítmicos de la niñez– nos sentimos conectados casi por instinto. El acercamiento poco convencional de estos artistas disidentes, y sus sets de sólo batería, no sólo reivindica la habilidad de este instrumento como herramienta de comunicación y musical, sino que augura una evolución que no ha hecho más que empezar. Future Will Be Rhythm.

La programación es la siguiente:

2/01/2013
Matinal: Drumming Kids: Marcos Junquera & Héctor Bardisa . Entrada Libre
20:00 Neil Turpin . 5 Euros
21:30 N.U. Unruh . 5 Euros
03/01/2013
Matinal: Drumming Kids: Marcos Junquera & Héctor Bardisa . Entrada Libre
20:00 Jason Van Gulick . 5 Euros
21:30 Alex Neilson & Lucy Stein – The Temptation of Space. 5 Euros
04/01/2013
20:00 Seb  Rochford . 5 Euros
21:30 Chris Corsano . 5 Euros
El discurso del británico Neil Turpin se funda en un gusto exquisito en el que el fondo se impone a la forma y se erigen altares para John Bonham (Led Zeppelin), Elvin Jones, los ritmos del África oriental, Klaus Dinger (Kraftwerk, Neu!, La Düsseldorf), Zigaboo Modeliste (The Meters) y Paul Hessian. Curtido en el underground británico, milita en células como Bilge Pump, Polaris, Baby Harp Seal, o Quack Quack, Turpin ha tenido tiempo de colaborar con proyectos de la enjundia de HiM, Enablers, Damo Suzuki, Man Forever, Felix y de manera especialmente intensa, Yann Tiersen. De él podemos esperar un set meditativo y repetitivo, con espacio para que lentamente emerjan complejos polirritmos y melodías iterativas.
Desde que en 1980 el percusionista N.U. Unruh fundara Einstürzende Neubauten junto a Blixa Bargeld, el proyecto ha firmado algunas de las páginas más notables de la música popular, conjugando su carácter de pioneros de la música industrial con su actitud multidisciplinar e inquieta hasta consolidarse en su actual estatus de culto dentro de la vanguardia contemporánea. En este tiempo el particular acercamiento de N.U. Unruh a la percusión se ha caracterizado por el uso de objetos encontrados y herramientas industriales, y por construir sus propias baterías con forma de mesa, oficiando tras ellas una puesta en escena siempre impactante. En la exclusiva actuación en solitario que Unruh ofrecerá en Drumming podemos esperar un extraordinario show de percusión con elementos electrónicos.
Formado académicamente como arquitecto, el francés Jason Van Gulick lleva más de una década dinamitando los cimientos de la batería. Ajeno a limitaciones estéticas, disciplinares, o formales, ha desarrollado su discurso confrontando el carácter acústico del instrumento con su amplificación a través de micros y sensores, jugando con las posibilidades que se abren al mezclarlos y explorar la arquitectura de los espacios. Su dilatado bagaje parte del hardcore o el rock extremo con el que se fogueó en sus inicios, transita por el jazz contemporáneo, la percusión clásica, el noise, el doom y la improvisación, y viene desarrollándose en una miríada de proyectos musicales (presta sus servicios, por ejemplo, a la ilustre Carla Bozulich y su Evangelista), audiovisuales, teatrales o intervenciones artísticas.
Colaborador habitual de artistas de talento infinito como Bonnie Prince Billy, Alasdair Roberts, David Tibet (Current 93) o Richard Youngs, Alex Neilson es un batería atípico. Obsesionado desde su adolescencia con la tradición folk –género en el que ha profundizado con su banda Trembling Bells–, este improvisador nato aterriza en Madrid de la mano de la pintora Lucy Stein. Juntos han concebido The Temptation of Space, una actuación interactiva concebida en especial para Drumming en la que las percusiones de él y la obra gráfica de ella se unen en un cadáver exquisito multidimensional. La pieza tendrá una inclinación ritual combinando imaginería folk y heráldica con explosiva improvisación para crear una experiencia sensorial única.
Tremendamente técnico, pero con un sentido del feeling realmente especial, Seb Rochford es conocido por su proyecto Polar Bear, un posmoderno crossover de free jazz, indie electrónico y funk que hasta ha recibido nominaciones a los Mercury Music Prize. Experimentado a la vez que experimental, su bagaje como músico de estudio y su inigualable talento le han llevado a participar en grabaciones de artistas tan dispares como Patti Smith, Brian Eno, Paul McCartney, Adele, Herbie Hancock o los Babyshambles de Pete Doherty, grupo en el que participó en su formación inicial. Un todoterreno musical.
Enemigo acérrimo de los convencionalismos, Chris Corsano alimentó su espíritu improvisador a mediados de los 90 viendo actuar a popes del free jazz como William Parker y Cecil Taylor. Aliado desde entonces al saxofonista Paul Flaherty –cuya fructífera relación se mantiene intacta–, Corsano ha cultivado su heterodoxo acercamiento a la batería junto a artistas como los Sonic Youth Thurston Moore y Kim Gordon, Jandek, Ben Chasny (Six Organs of Admittance) o Björk, quien le reclutó para su álbum Voltay con quien giró durante casi dos años. Su espíritu libre y su búsqueda constante de nuevos horizontes estéticos, rítmicos y melódicos le convierten en el máximo exponente de la descontextualización y evolución de la batería contemporánea.

Toda la información de Drumming en www.bornmusic.org/drumming/ y www.lacasaencendida.es

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*