Cr贸nica – UDO + BLIND GUARDIAN + JUDAS PRIEST (Plaza Vistalegre, 15 mayo)

por

La m煤sica une m谩s que todo. M谩s que el f煤tbol, m谩s que la pol铆tica y m谩s que la religi贸n. Sobran las explicaciones. Aunque si no se lo cree o no est谩 de acuerdo lea la presente cr贸nica y sabr谩 el porqu茅 de tan solemne, rotunda y (casi) arrogante afirmaci贸n.
A las cinco y media de la tarde abri贸 sus puertas la madrile帽a plaza de Vistalegre para, en la festividad del santo patr贸n San Isidro, acoger a los incondicionales que acudimos a ver y escuchar a UDO y a Blind Guardian y a dar nuestro 煤ltimo adi贸s a Judas Priest, en la que dicen que es su gira de despedida y que han bautizado con el metaf贸rico nombre de 鈥Epitaph鈥.

A las seis y media de la tarde descargaban su adrenalina m谩s musical, y con ella la nuestra, los alemanes UDO; un concierto que en sus cuarenta y cinco minutos de duraci贸n supo a muy poco. Abrieron con 鈥淩ev-Raptor鈥, a la que dieron continuidad una trepidante interpretaci贸n de 鈥淎nimal house鈥, canci贸n rescatada de su primer disco hom贸nimo, 鈥淟eatherhead鈥, 鈥淰endetta鈥, 鈥淧rincess of the dawn鈥, primer cover de los m铆ticos Accept, antigua banda en la que militaba su frontman Udo Dirkschneider, y que la gente cant贸 sin tregua ni descanso y 鈥淢an and machine鈥, para acabar apote贸sicamente con tres de los temas m谩s emblem谩ticos de Accept: 鈥淢etal heart鈥, 鈥淏alls to the wall鈥 y la omnipresente 鈥淔ast as a shark鈥, cantada por un p煤blico entregado, agradecido y extasiado, pero sobre todo que se divirti贸 y aplaudi贸 las buenas maneras del se帽or Dirkschneider y compa帽铆a. Y es que como dice el refr谩n, quien tuvo retuvo.

Faltaban veinte minutos para las ocho de la tarde cuando los tambi茅n alemanes Blind Guardian pisaban el escenario para hacernos vibrar con su metal m谩s mel贸dico ali帽ado con gotitas de speed, power y progresi贸n. Temas de la categor铆a musical de 鈥淲elcome to dying鈥, o de la maravillosa 鈥淣ightfall鈥, a las que acompa帽aron otras de id茅ntico 鈥渇eeling鈥 como 鈥淰alhalla鈥, 鈥淭he Bard’s song – In the forest鈥, interpretada por Marcus Siepen con guitarra ac煤stica sentado en una banqueta, o la preciosa 鈥淢irror, mirror鈥, que puso punto y final a casi hora y media de actuaci贸n, se dieron cita para que el sexteto alem谩n, y en especial su vocalista Hansi K眉rsch, siempre entregado y agradeciendo en un castellano casi perfecto la entrega de su p煤blico 鈥 鈥渄e puta madre, Madrid鈥 -, nos invitara a so帽ar con la maquinaria perfectamente engrasada de su m煤sica y su directo. El 煤nico 鈥減ero鈥 a la actuaci贸n de los germanos fue el p茅simo sonido que exhibi贸 el grupo en algunos momentos de la misma; un sonido molesto y distorsionado sobre todo con la presencia del doble bombo del bater铆a Frederik Ehmke.

Eran las diez menos cuarto de la noche cuando el barullo se convert铆a en un grito ensordecedor al escuchar los acordes de 鈥淩apid fire鈥. Los Judas Priest estaban all铆, puntuales, m谩s mayores pero igual de vitalistas (la carretera les ha respetado bastante), para demostrarnos a la legi贸n de fans que llenamos la plaza de Vistalegre, que son como el vino: mejoran con los a帽os. Dando un repaso a lo m谩s selecto de su discograf铆a, del repertorio no faltaron cl谩sicos como 鈥淢etal Gods鈥, 鈥淗eading out to the highway鈥, 鈥淰ictim of changes鈥, 鈥淣ostradamus鈥, la preciosa y coreada 鈥淣ight crawler鈥, o 鈥淭urbo lover鈥. El grupo, siempre atento y agradecido con la entrega de los presentes (sobre todo el guitarrista Glenn Tipton y el frontman Rob Halford, quien cambi贸 su vestuario en repetidas ocasiones respetando el color negro siniestro), hizo valer su condici贸n de grandes del metal con una elegancia y precisi贸n en el escenario dif铆cil de igualar, adornando las canciones con fuegos de artificio y luces l谩ser que engrandecieron su actuaci贸n. Pero lo mejor estaba a煤n por llegar cuando son贸 鈥淏reaking the law鈥, cantada 铆ntegramente por los presentes, y a la que siguieron un espectacular solo de Scott Travis que enlaz贸 con la casi demon铆aca 鈥淧ainkiller鈥, 鈥淓lectric eye鈥, 鈥淗ell bent for leather禄, introducida por el rugido de la Harley Davidson con la que Halford se present贸 en el escenario y sobre la que interpret贸 el tema, 鈥淵ou’ve got another thing comin鈥, en la que el frontman, despu茅s de invitar al respetable a responder a sus registros vocales, luci贸 una bandera espa帽ola que bes贸 en repetidas ocasiones, y 鈥淟iving after midnight鈥, el cl谩sico rescatado del superventas 鈥淏ritish Steel鈥 que los presentes bailamos a rabiar y que puso punto y final, despu茅s de algo m谩s de dos horas, a un concierto que quedar谩 en la memoria de todos nosotros. Este era el adi贸s de una banda que ha llenado con su m煤sica los vac铆os (existenciales) de muchos de nosotros.聽 Esperemos que tan solo se quede en un 鈥渉asta luego鈥.

Para entonces madridistas y colchoneros, 鈥渟ociatas鈥 y 鈥減eperos鈥, apol铆ticos e indignados, ateos y creyentes, catalanes, vascos, segovianos, extreme帽os, 鈥 hab铆amos fusionado nuestra euforia, nuestros corazones, nuestros sue帽os, compartiendo impresiones, litros de cerveza, sudor y l谩grimas y olvidando, durante las casi seis horas que dur贸 el macroconcierto, que la vida aprieta m谩s que ahoga. Sentimientos que la M煤sica es capaz de aflorar y por cuya senda caminan seguras nuestras vidas. Y la de nuestros hijos. Usted ya me entiende, 驴verdad?
http://amadostorni.blogspot.com/

Deja una respuesta